4 dic. 2019

Sin cadenas.


De nuevo faltan horas para volver a estar juntos. Creo que ambos contamos ya hasta los minutos.

Mañana, aun siendo un día más, no deja de ser un día importante. Uno de esos de “primeras veces”. Una que además hemos decidido compartir juntos.
 
Pero no lo hace mas especial que todos los que ya hemos compartido.

Hace un rato preparaba todo lo que me llevaré mañana, que aunque siempre está preparado, siempre me gusta repasar. No por si se me olvida algo… soy organizada para ciertas cosas… Más bien es una manera de sentirte aun más cerca. Cada objeto me lleva a un momento. Y tú y yo ya coleccionamos unos cuantos.



¿Y que espero de mañana?

Lo mismo que esperaba nuestra última vez:
Seguir siendo nosotros mismos.
Sin normas… o las nuestras propias.
Sin miedos… Solo nuestras miradas.
Simplemente tú y yo. 

Y no sé en qué momento leerás esto. No tengo claro mientras lo escribo si durante… o después…
Pero si que tengo claro cómo será tu sonrisa al hacerlo.
Esa, y las que vendrán después.
Y… es que no hay mejores primeras veces que las nuestras. Aunque algunas se repitan.

1 dic. 2019

Realidad Difuminada.


Hay semanas en las que parece que todos los “locos chateriles” se dejan caer por el chat. A veces, alguno de esos graciosos pasa a formar parte del feed de mi twitter. 

Compartir humor, es sano… y ya que algunos están tan dispuestos a ser “graciosos”, yo me siento en la obligación de compartirlo.

Y en ocasiones, alguno de esos con menos humor pasa a formar parte del anecdotario de mi blog.
Esta semana, coincidí un par de veces con la misma persona, y en esa segunda “conversación” me hizo saber que había encontrado mi blog. Me sorprendió que se hubiera molestado en buscar nada, porque en lo poco que habíamos hablado no pareció haber ningún interés… pero bueno todo puede pasar ¿no?

No… por mucho que quiera confiar en los milagros… 


¿No hay fotos de tus sesiones?

Ahí estaba… directo a lo básico. 

De una manera más o menos educada, le expliqué que no compartía cierto tipo de cosas…

Y debió sentirse muy defraudado, porque su siguiente comentario antes de algún improperio poco educado y de desaparecer fue decirme que era “una Ama de mentira”.

Si, podía haber compartido esto en twitter también y dejarlo ahí… pero no es la primera vez que alguien de alguna manera pone en duda si soy o no soy porque no subo fotos.



Me da bastante igual sinceramente. Quienes tienen que saber lo que soy a estas alturas lo tienen claro.
Pero me parece muy cómico que el hecho de no subir fotos de “mis sesiones”, plantee una duda de la realidad. 

¿En qué momento estamos, que todo pasa por fotografiar lo que se hace en una sesión y subirlo a algún sitio para darle veracidad?

Diría que lo siento, pero no es verdad. Hoy por hoy en este (ni en ninguno de mis perfiles) encontrareis fotos de ese tipo. No es que nunca haya subido algo así… pero este no es el momento. 

No me apetece, no nos apetece. 

Y si eso me hace menos real… pues vale. Tendré el gran problema de vivir con ello. 

Pero seguiré disfrutando igual que hasta ahora.

27 nov. 2019

Apetito Reincidente


Y cuando llega el momento en el que las palabras no son necesarias…



Hay gestos que no se olvidan.
Momentos que se mantienen.
Segundos que duran eternidades.
Y aún así, la eternidad a veces es demasiado breve. 
¿Podemos repetir?

24 nov. 2019

¿Y si no se puede?


Aunque siempre digo que en mi blog, no se habla sólo de lo idílico de la D/s… me ha costado bastante encontrar un post en el que hablaba de cuando algo “se enfría”. 

Era en 2016 cuando planteaba la idea, de conocer a alguien y tener unas expectativas de algo más a largo plazo y que luego esas expectativas se terminaran esfumando entre los dedos.

Aunque ya tengo más que asumido que este 2019 ha sido definitivamente el año en el que alguno de mis principios han volado por los aires, otros parece que de alguna manera siempre se mantienen. El de darme tiempo para conocer a alguien, por ejemplo.

No sé aun si es una virtud o un defecto. En algunas ocasiones he podido sentir que me perdía algo por mis precauciones y por no acelerar algo que parecía funcionar. Pero la mayoría de las veces, el tiempo me ha demostrado que no me había equivocado.



Puedo decir que me siento cómoda con como planteo desde un principio las cosas, intentando ser siempre lo más clara posible, pero a veces también tengo la sensación que el simple hecho de estar (de alguna manera) presente, genera ciertas expectativas a la otra persona que no tiene porque caminar al mismo ritmo que yo.

Y… cuando llega ese momento en el que eres consciente de que no hay por donde tirar (siempre hablando de D/s), ¿Cómo transmitírselo a la otra persona?

Creo que hay cosas a las que nunca me acostumbraré. 

No es fácil decirle “adiós” (de alguna manera) a alguien con el que has compartido tiempo, charlas y también grandes momentos.

Resulta menos fácil aun cuando no es algo de dos días, cuando llevas mucho tiempo hablando con esa persona y conoces ciertas cosas de su día a día. 

Al final, como siempre he dicho… para crear una relación D/s influyen más cosas que las puramente Bedesemeras y compartes mucho de ti y  recibes mucho de la otra persona.

Pero no podemos obligarnos a sentir algo que no tiene futuro. Por mucho que se haya compartido y por mucho que se haya disfrutado de algunas cosas.

¿Cómo se aprende a cerrar puertas?

20 nov. 2019

Adelantos oportunos


Me haces cambiar el orden de lo que escribo. Ya tenía preparada una entrada para hoy. Muy diferente, hablando de miradas y de ternura.

Anoche, en una de esas charlas que solemos tener… 

Me hablabas de estar inmovilizado, amordazado, y con los ojos tapados…

“…A mi merced…”


Eres muy consciente de cuáles son mis ganas en este momento. Llevo días sin conseguir quitármelas de encima. 

Aunque estoy acostumbrada a controlarme y mis ejercicios de prevención funcionaron perfectamente hace unos días (Espero)… no puedo evitar querer desconectar un poco de ese lado más consciente y querer dejarme llevar.

Esas cosas que sólo puedo hacer contigo… Esa parte que sólo sale a tu lado.

Aún así, una vez más, me ofreces algo sin tener que pedírtelo. 

Y si… los dos sabemos que tú siempre serás lo más importante, y que ni todas mis ganas harán que deje de tenerlo en cuenta. 



Pero también sabemos que esa viga tendría los minutos contados. Tardarías muy poco en estar atado a ella, con una luz tenue iluminando cada centímetro de tu piel. 

Por mucho que llevases los ojos tapados, sabrías perfectamente que voy a disfrutar de cada rincón de tu cuerpo. Me encanta usarte, pero me gusta mucho más que te sientas usado… 

Notar la tensión de tu cuerpo, al sentir esa vara que tanto nos une. Superar esos 102 que la última vez nos supieron a tan poco. 

Sentirte temblar mientras jadeas en mi cuello aguantado un poco mas… 

Seguro que lo de llevar mordaza podemos “negociarlo”, hay placeres que no estoy dispuesta a perderme… y tu boca suele ser uno de ellos.

Y en ese momento en el que parece que no puedo querer mas… ese en el que tu pareces no poder darme más…

Quitarte ese antifaz que quieres que te ponga, mirarnos…  y saber que sólo acabamos de empezar.