Te haré Sufrir, Te haré llorar.... Vas a Necesitarme.

27 jul. 2017

Adictos a Sentir



 ¿Pueden las sensaciones que vivimos dentro de la D/s crear adicción?

Casi nada ¿verdad? 

Ya hace unos días, conversaba yo con un gallego con el que en poquito tiempo, ha surgido una complicidad de esas “raras”, sobre esto de ser “Adictos al sentir”.

Charlas largas, sobre lo divino lo humano y lo casi imposible… y de alguna manera extraña, llegamos a la conclusión de que esas sensaciones que encontramos en la D/s causan un tipo de adicción.

Era un sentimiento que ambos compartíamos: esa necesidad por sentir aquellas cosas que nos encendían mentalmente y que tanto nos apetecía revivir.
 
También hablamos sobre las “marcas” internas que dejaban ese tipo de sensaciones, “marcas” que te llevaban una y otra vez a ese instante donde fueron vividas.

Si… por suerte tengo dentro de mí  unas cuantas de esas marcas y creo que por eso soy muy afortunada.

¿Se puede ser adicto a la D/s? Bueno, yo creo que de alguna manera sí. Quizás y como todo, hay que saber llevarlo y que no te lleve a ti. Saber que una relación D/s te aporta todo ese tipo de sensaciones, que no encontrarías en otro tipo de relación, es algo fantástico y que no podemos evitar desear, pero tampoco quiere decir que lo consigamos con el primero que pasa.

Sin duda esta sensación se magnifica, cuando das con alguien con el que conectas, con el que te encuentras hablando de cosas que con otra persona habrías tardado un mundo y con el que no puedes evitar dar un paso más y tirar de la cuerda un poco… O arrinconar una y otra vez.

¿Adrenalina? ¿Puede que la D/s active esta hormona y nos haga sacar instintos más profundos y placenteros? ¿Por eso queremos repetir una y otra vez?

Sinceramente, no sé que será pero sí que no quiero perderme esas sensaciones... y menos si vienen de tierras gallegas.
Aunque lleguen cuando tengan que llegar.



25 jul. 2017

Naturaleza (2ª Parte)





Empecé a desabrocharte cada uno de los botones de tu camisa, tomándome más tiempo del necesario en cada uno. Lo bueno se hace esperar.

Tu mirada no podía evitar ir de un lado a otro, buscando a cualquier senderista que pudiera acercarse y acabar con lo que allí iba a pasar.

Te quite la camisa y la dejé encima de la mesa,  fui a por mí bolsa de juguetes y la abrí mientras me divertía mirando tu cara. 

Saque tu collar, aquel de cuero negro que usábamos en las grandes ocasiones.  Y me dirigí hacia ti de nuevo para colocarlo alrededor  de tu cuello.

Ese siempre ha sido uno de los mejores momentos, solo nuestro.

Nuestras sonrisas se cruzaron por un momento…. Hasta que te diste cuenta de que mis manos iban directas a tu cinturón. 

-        -    Si, te voy a desnudar.

En ese momento te pusiste serio y yo solté una carcajada. Siempre tan digno.

Una vez que lo había desabrochado, fue el turno del botón y de la cremallera del pantalón. Pude sentir como tragabas saliva mientras los dejaba caer al suelo y te pedía que terminaras de sacártelos.

Obedeciste sin pensarlo.

-          -  Todo… quítatelo todo – Dije

No puedo evitar divertirme cuando veo como tus nervios te ganan la partida y tengo que repetirte las cosas. Sabes que no me gusta tener que hacerlo y que en algún momento pienso cobrármelo.

Bajas tu mirada al suelo, mientras te deshaces de tu ropa interior  y susurras un:

-           - Ya está, Mi Dueña.

Me retiro de nuevo a la bolsa, sin perderte de vista… y saco unas muñequeras y un mosquetón. Me acerco de nuevo y las pongo en tus muñecas.  

Agarro la argolla de tu collar… y te llevo hasta un árbol que hay justo en frente de la mesa.  
Te quedas apoyado en el mientras yo regreso a la bolsa y rebusco en ella. Unas pinzas, el flogger ¿la mordaza?. Si a mí no me gusta usar mordazas… 

Cojo el flogger y mientras me dirijo hacia ti, veo como vuelves a sonreír. Veo en tu mirada tus ganas… y te dejo ver las mías. 

Cuando estoy muy cerca me susurras con cara de bueno:

-           - Por favor, azóteme.

Y te sonrío… 

-          - Claro cielo, como gustes.
-           - ¿?¿?¿?

Un azote rápido con el flogger… pero…  Te pido que abraces el árbol y engancho el mosquetón uniendo las dos muñequeras. 

Tu trasero queda expuesto y dispuesto para que le haga lo que quiera… Acaricio tu trasero con el flogger . 

-            - Tengo hambre, ¿tú no?

Y me dirijo a la mesa…. 


20 jul. 2017

Feelings

La verdad, es que este post iba a ir orientado hacia algo sobre lo que hable ayer con alguien, pensaba escribir sobre esa “adicción” que crean muchas de estas sensaciones tan nuestras, y que creo que solo se dan en este tipo de relaciones…

Pero, sería comenzar por la mitad y no sería lógico, así que antes de lanzarme a ese post, hoy hablaré también sobre sensaciones, pero de otro tipo:

Las sensaciones iniciales:        
     

¿Os ha pasado eso de conocer a alguien y de repente tener una sensación de feeling tremenda? A veces, cuando menos lo esperas, las cosas fluyen de una manera natural y sin darte cuenta enlazas una conversación con otra y sonrisa tras sonrisa. Y cuando eso pasa en momentos en los que ni tu misma te permitías sentir, mejor que mejor.

¡Qué difícil es esto! Así que cuando pasa algo así no puedes evitar tirar del freno de mano y decir eso que siempre has dicho… Tiempo al tiempo. Esperar y conocer.

Pero no vamos a negar que esperar cuando se ven ciertos detalles se hace un poco más sencillo y por mucho que no quieras, te descubres pensando en cuales  y como serán los próximos movimientos.

También podemos encontrarnos con el caso contrario, alguien con el que a priori no hay un feeling tremendo, pero con el que poco a poco se van estableciendo una serie de rutinas que te agradan y que puedes llegar a echar de menos.

Quizás son en estos casos, en los que el tiempo es el encargado de hacer su función, donde mejor se conocen a las personas, sin prisas pero quizás con mas detalles.

Y por ultimo, en esas ocasiones en las que algo dentro de ti te dice... "aquí no hay donde rascar". Puede que con el tiempo desarrollemos un sexto sentido, que pocas veces falla, que nos prevenga de que caminos tomar o cuales ni intentarlos.

La cuestión, es que sea cualquiera de las situaciones, sin duda hay que mantenerse con un tanto de frialdad y dejar que las cosas  vayan por donde tengan que ir.

18 jul. 2017

No estoy perdida.

No… No estoy de vacaciones, ¡ojala!. 

 A veces el día a día nos pilla de improviso y no queda más remedio que seguirle el ritmo por mucho que queramos marcarlo a nosotros mismos. Y ya sabéis como suelen ser mis veranos… Intentando desconectar en medida de lo posible y de “prao en prao” siempre que puedo aunque este año, no han sido tantos como me hubiera gustado. 

Intentaré retomar mi ritmo de publicaciones, pq si os digo la verdad… este rincón es como una especie de adicción que me libera y me permite plasmar muchas de esas cosas que no planteo en otras circunstancias de mí día a día.

 Así que si, sigo por aquí. ¿Y vosotros? ¿Queda alguien ahí o estáis todos de vacaciones? 



29 jun. 2017

Tríos… Cuartetos… que se yo!



Una de estas noches, charlaba con alguien sobre la “exclusividad” en las relaciones D/s.

Su frase vino a decir algo así, como que si su Ama compartía el tiempo, con otra persona, el también tenía derecho a hacer lo mismo.

…. “WAIT!!... Reflexionar toca
.
Supongo, y entiendo que cuando un sumiso da con una de esas Amas acostumbradas a tener a 5 o 6 “sumisos” en sus “cuadras” haciéndole la pelota continuamente por el simple hecho de ser (o creerse) una diosa a la que adorar… pueda llegar a sentirse mercancía de cambio, de usar y tirar. Es cierto, que este tipo de “Señoras” son las que últimamente  abundan por los mundos cyberneticos, y que más se hacen notar. El negocio es el negocio, efectivamente. Y desde este punto de vista, puedo entender perfectamente lo que puede llegar a pensar un sumiso de “compartir” Ama.



Y ahora, como yo lo veo:

Para mí, una relación D/s se basa en tres cosas, Conocimiento,  Confianza y Respeto.

En conocimiento es necesario para que los otros dos puntos funcionen. Es importante saber quien está al otro lado del nick, que piensa y que siente.  La confianza, viene con el día a día, con las charlas y con los momentos compartidos y vividos. (Y cuando la relación sale del puro conocimiento cybernetico, muchísimo más aun). Y el respeto (aunque siempre presupongo el básico de persona a persona) también crece y se alimenta cada día al compartir las dos cosas anteriores.

Y cada persona, sumis@ en este caso, necesita su propio tiempo para que estos puntos se desarrollen.  En estos días que corren… lo que a la mayoría nos falta, es tiempo. Y si a mí, muchos días me cuesta sacar tiempo simplemente para charlar… me imagino lo que puede ser, sacar tiempo para hacerlo con 5 o 6.

¿Entonces, soy de relaciones exclusivas?

No… ya sabéis que no.

Pero si soy de las que creo, que hasta que no haya algo muy firme y estable con alguien…. No tengo tiempo para nadie más. Y una vez que una relación es como antes definía… y siempre que pueda dedicarle lo mismo a alguien más, ¿Qué hay de malo en tener más de un sumiso?
No… tampoco creo en las cuadras, no puedo desdoblarme por mucho que quisiera, así que la idea de tener más de dos sumisos, me quita tranquilidad… Y no estamos aquí para eso, si no para disfrutar. Disfrutar, compartiendo, confiando y creciendo juntos. Recibiendo y aprendiendo día a día. 

En definitiva, estamos en esto para sentir… esa sensación tan única que aportan las relaciones D/s. Esa “felicidad” tan particular que conseguimos cuando estamos con la persona adecuada.